Home Bolivia Camino a Bolivia

Camino a Bolivia

written by Gemma 06/02/2015

Perú, carreteres secundàries

Lo bueno que tiene madrugar es que tienes dia para hacer muchas cosas. Así que cuando a las 7am hemos cogido el bus de Puno para cruzar la frontera de Bolivia por Copacabana,y a las 7:30 el bus se ha parado en medio de ninguna parte para decirnos que había ‘un paro’, que no había mobilidad (otra mas) que iba a durar 2 días, que la carretera estaba completamente cortada y que volvíamos a Puno, hemos tenido todo el dia para intentar encontrar una vía alternativa para cruzar a Bolivia.

 Llac Titicaca
La primera opción (pataleta) no ha servido de demasiado, a las 8 y poco ya estábamos en la terminal de autobuses mirando qué hacer. La alternativa que nos sirvió en cuzco de coger rutas alternativas hasta la frontera (desaguadero) la hemos descartado por caro (500s), poco claro (nadie nos aseguraba que llegaríamos a destino y que no habían más paros en el camino) y porque por la duración del viaje, dormir en la frontera era posiblemente la única vía, y comentan que es uno de los peores lugares de todo perú donde pasar un a noche.
Así que unas 15 personas nos hemos dirigido al puerto para intentar que nos cruzaran el titicaca en barco. 8h y 1500 soles nos han echado para atrás, ya que seguían sin dejar muy claro si habría frontera abierta para cruzar y si no nos cortarian a cachitos por el camino.
La única alternativa real, a parte de quedarnos 2 días tirados en Puno, una ciudad muy poco iinteresante y algo hostil, era cruzar la frontera rodeando el lago por el lado opuesto, por Puerto Acosta. En la lonely planet no habia información, pero preguntando aquí y allí nos aseguraban que no había problema, que era una ruta mucho más segura y que todo esto del paro solo seria una bonita excusa para conocer el lado más rural del titicaca.

De las 15 personas del barco quedamos 8 que nos juramos fidelidad eterna, cruzaríamos a Bolivia juntos o caeríamos por el camino cantando canciones de amores fracasados cosiendo chullos con lana de alpaca. Dos franceses, una italiana, una alemana, dos escocesas y dos catalanes. Y a tenor de cómo acabó la travesía… Sí, es un chiste.

Tilali, Perú

Cogimos una combi(furgonetilla que vale para todo y que sale cuando se llena) a Juliaca, a 45min de donde estábamos. Al llegar, con el subidón de la aventura y la incertidumbre, en la terminal  de combis nos pusimos a gritar Tilali!, el último pueblo hasta la frontera y nuestro próximo destino, tal como habíamos visto a losa lugareños hacer para reclutar pasajeros para llenar el carro y salir pitando. Como no funcionó y pasaban los minutos decidimos pagar los 10s del asiento que quedaba para poder ponernos en marcha cuanto antes. Ya completos, a Gemma y a mi nos tocó los asientos premium. Estos van a la derecha del conductor y bien lejos del sobaco del hombre que se sube a última hora, que empuja a los que están sentados, y que directamente se apoya en ti para no caerse.
Durante 3 horas largas tuvimos una posición privilegiada para ver las increíbles vistas de este paseo alternativo hacia el Dorado y para comprobar que o nuestro conductor se estaba durmiendo o es que sospechaba mucho. Total, que bajo las canciones de amores imposibles y las llamadas de telefono que le hacian, gemma le estuvo dando conversación al buen hombre  para ver si despertaba lo suficiente para recordar que estaba conduciendo a 8 gringuitos hasta la tierra prometida.
A eso de las 4 de la tarde llegamos a nuestro destino. Tilali! Nos bajamos de la furgo y descubrimos enseguida que era un pueblo de 4 casas y una plaza. El amable policía de la Municipalidad nos explica como funciona esto. De aquí a la aduana peruana hay entre 10 minutos y media hora caminando, luego caminas 5 más hasta la frontera Boliviana y luego solo te quedan dos horas hasta Puerto Acosta, la entrada al paraíso. Vamos en 3 horitas te plantas en Bolivia.
Le comentamos que es imposible, que todos llevamos mochilones y que más de 50 metros a cuestas son inviables. Ah, entendido – me dice – que movilidad hay el miércoles y el sabado por la mañana, que es cuando furgos van de aquí al borde y furgos bolivianas esperan al otro lado para llevaros a la otra ciudad, que en  hora y pico llegáis. Ya señor – le digo – pero es que es miércoles por la tarde, y no nos va bien esperarnos al sábado, que podemos hacer?
Me responde que lo único que me queda es negociar con las 5 combis del pueblo a ver si alguna nos lleva.
En la primera que encontramos el dueño está en Juliaca (spoiler:atenta a esta) y no llegará hasta la tarde. En la segunda no conseguimos encontrar a su conductor, y nadie sabe de quién es. El señor Andrés, tras ayudarle a vaciar un depósito de debajo del coche, nos comenta que ‘lastimosamente el carro está malogrado’. Con la pinta que tiene ese tercer ‘carro’ debe llevar 40 años malogrado, señor Andrés. Y aparece Victor: por 70USD americanos nos lleva. Eso sí, si es de noche, nos deja a 5 minutitos de Puerto Acosta, y si es de dia a 30minutos de nada a pie. Que hace 3 años que no arranca la furgo, pero en cuanto le ayudemos a empujar el carro arranca y nos vamos para allí. Uhm, nos lo pensamos, y decidimos probar con la última furgo, la de al lado del campo de fútbol sala. Unos 15 jóvenes que juegan una pachanga miran como llegamos y acariciamos la combi, y se nos acercan los suplentes. Que por 500USD nos llevan, y ríen. Les pregunto amistosamente que si tengo cara de tonto o algo, pero nadie quiere sacarme de mi duda. Les pregunto que si es que no nos podrían hacer el favor, pero me dicen que es que estamos interrumpiendo el partidillo que van a jugar, que ya casi acaban el calentamiento. Les deseo suerte para Rio2016 y me voy con el francés por donde hemos venido.
Como las motos también se niegan a llevarnos, nos reunimos con los sabios del pueblo (4 abueletes y el policía) y me comentan que tan tarde es difícil, que pronto va a anochecer, y que mejor probemos mañana a primera hora, que SEGURO que habrá alguna combi que llegue por la mañana que nos hará el favor. Tras el consejo de emergencia, el clan de los 8 nos decidimos por buscar un hotel / hospedaje / hostal , y entre las tres opciones del pueblo nos decantamos por uno con habitaciones a 8 soles por cabeza (2€ y medio)  y me arriesgo a decir que era hasta caro. Tras casi 10 horas de buses y combis, y 3 de negociaciones, aceptamos que no llegaríamos a Itaca esa noche, y que mas valia descansar un rato y descubrir Tilali ( es decir, su plaza de armas).

Perú, carreteres secundàries

Perú, carreteres secundàries

Y en eso que empieza a caer el sol y sacan a la calle dos bombonas de gas, un palo, una red y dos pinzas. Partido de voley oficialisimo, 6 jugadores por equipo (mujeres contra hombres), rotaciones como los Pros, y todo el pueblo (excepto los simpaticos del futbol) admirando el espectáculo. Para no ser demasiado altos, tenían un juego exquisito, los intercambios eran larguísimos, y las ganas de intervenir se incrementaron. Me situé en el banquillo de los hombres y a los pocos minutos me pidieron el cambio. Mi momento de gloria! Les sacaba mas de una cabeza a todos, así que si no demostraba ser un killer de la red, mas me valia llenarme los bolsillos de piedras y dirigirme tranquilamente caminando al fondo del titicaca.

Perú, carreteres secundàries

Tilali, Perú

Tilali, Perú

Los primeros dos o tres intercambios me demostraron que mi superior… – me ahogo! Me ahogo! Que me pasa??? – me demostraron que con 10 días no vale para aclimatarse a más de 4 mil metros. Me daba vueltas todo, y respirar se volvía una quimera. De golpe me di cuenta que los peruanitos eran superhombres tocados por los dioses que reían y hablaban a la par que devolvían la pelota. Increible! Decidí entonces cambiar mi estrategia por un juego mucho más conservador, y solo iba a moverme en cuanto tuviera aire suficiente y la pelota a menos de 15 cm.
Mi cambio surgió efecto, y mi implicacion en el juego y en el resultado fue en aumento. Hasta que pasó. Lo que he estado toda la vida esperando. Por fin me pusieron un mote, una palabra que definiera mi estilo, mi fortaleza y mi visión de juego.  Mi Yo.
‘Pasasela a La Flaca’.
Y La Flaca se hizo el dueño del partido. Los hombres ganamos el partido y el público rió y disfrutó de cada acción del juego. No se si al dia siguiente ibamos a encontrar un transporte hacia Bolivia, si nos iban a descuartizar en una cuneta o si nos obligarían a cortarnos el pelo como Evo Morales. Pero el Paro al otro lado del titicaca nos había dado una historia que nos costará olvidar.
Al día siguiente a las 6:30 ya estaba el clan de los 8 lleno de optimismo en la calle buscando una combi. Las habiamos oido toda la noche, pitando buscando pasajeros a las tantas de la mañana, asi que era cuestión de minutos que llegara nuestro vehículo a la gloria.
Las 7.
Las 8.
Las 9.
Nos ponemos nerviosos y decidimos preguntar de nuevo a la combi del día anterior, la del tío que estaba en Juliaca. En la puerta delante de la furgo, un cartel anunciando ‘Desayunos’ y la amable camarera diciéndonos que el conductor ahora salía. Y aparece la cocinera. No debería guiarme por las apariencias, pero más de 60 años y más de 100 kilos me hacían dudar de las dotes al volante de esa mujer. ‘mi marido dice que por 150 soles os llevo’… Y tras una hora de intensas negociaciones, de idas y venidas, de llamadas y de búsqueda de alternativas, pactamos con la cocinera, mientras quitaba el cartel de desayunos, que nos llevaría a la tierra prometida por los 150 soles exactos.

Tilali, Perú

Tilali, Perú

Tilali, Perú

Solo os digo que nos costó más arrancar la furgo y evitar que medio pueblo se viniera de gratis a la frontera que llegar a ella. Pero en esos escasos 180 segundos de camino nuestra cocinitas tuvo tiempo a decirme: si te pregunta la policía, os llevo a la frontera con Bolivia, no más allá, que no tengo papeles.
Llegamos a la valla con la bandera blanquirroja ondeando y 3 militares dándonos el alto. Como vuelvo a tener asiento premium, rápido digo que nos lleva a la frontera de bolivia y no más allá ;), y me dicen que perfecto. Que bajemos los 8 con nuestros pasaportes, que en un pispas lo solucionamos.
Coge mi pasaporte, revisa el papel de entrada y me comenta:
– disculpa, no tienes el sello de inmigración.
– Me lo poneis aqui no?
– No, esto solo es aduanas, aqui no sellamos, tenéis que hacerlo en Puno. EN PUNO.
Todavía me resuena en la cabeza.
El policía, completamente indiferente a los lloros y los ‘hare lo que sea por pasar’, nos informa que sin el sello, si nos dejaba salir del pais seriamos arrestados y encarcelados al intentar entrar en Bolivia. Que era una frontera donde nunca pasaba ni dios, que por eso no tenían sello, pero que puno estaba a escasas 5 horas…
Resumen y para no aburrir. A la cocinera le pedimos que vuelva a Tilali (ahora entendemos las pocas ganas de todo el mundo a no llevarnos), donde nos encontramos (ahora sí) una combi con 8 plazas que en 3h nos lleva a Juliaca y que nos deja a las puertas de otra combi que en 45 minutos nos lleva de vuelta a Puno. A PUNO. Un dia y medio, más de 10 horas de combis, muchas negociaciones y 1 partido de voley después, nos encontrábamos los 8 en el mismo sitio que al principio.

Perú, carreteres secundàries

Esta vez, como ya nada podía salir normal, cambios de estrategia. Pasamos de Star Peru, la compañía conocidisima que nos dejó a medias el primer dia y tiramos por titicaca Tours, una compañía boliviana bastante sospechosa que si había pasado ‘el paro’ estos días, y que tenia caminos alternativos. Que eran las 14h pero que como mucho a las 17:30 estaríamos en Copacabana con nuestro pasaporte sellado.

Perú, carreteres secundàries

Muchos muchos muchos kilómetros por carreteras de tierra dando un rodeo a los caminos cortados pasando por Llave, Caluta y Desaguadero y un cambio de autobús por uno ‘que soporte mejor los baches’, y llegamos a las 20:30 a la frontera de salida de Perú y a las 22:00 a la frontera Boliviana. Conoceis un funcionario que trabaje más tarde de las 18:00? Los Bolivianos tampoco. O al menos por el precio estándar claro, porque ‘si ponemos cinco solecitos cada uno, es posible que nos hagan caso’.
Juntamos el dinero a oscuras y el cuartel se abre. Como soy un inquieto entro el primero.
– buenas noches, aqui tiene mi pasaporte.
– el 5 o el 6?
– como?
– la final, cuando es?
– el 6 de junio.
– y quién ganará?
– de que equipo es usted?
– del barcelona, por supuesto.
– ah, pues GANAREMOS fácil! TENEMOS un equipazo.
-*sello* *sello* *firma* eso espero. Bienvenido a Bolivia, que tenga una feliz visita.

Potser també t'agrada:

3 comments

anna 06/03/2015 at 15:49

Gran post! la próxima vez explicadme que se os ha perdido por esas tierras porque no me ha quedado muy claro 😉
besos!

Reply
BonaVida 06/06/2015 at 16:01

Jajajaja. Quines aventures per poder passar la frontera. Tota una odissea!!!
Però per això són les anècdotes viatgeres, per ser recordades durant molt de temps.
I pensar que la selecció Peruana ha perdut una nova estrella del volei. La Flaca, li deien… 🙂
Gràcies per compartir els detalls de la vostra ruta. Són genials!!!

Una abraçada!!!
Manel i Cristina

Reply
Krmflq 06/08/2015 at 00:04

Qué tensión narrativa, Jere!!!! O debería llamarte La Flaca?? Me ha encantado!

Reply

Leave a Reply to Krmflq Cancel Reply