El primer dia que llegamos a Lhasa, hablando con Jack, le deciamos que a lo mejor hariamos una excursión fuera de la ruta habitual. Rápidamente nos dijo que nos dejaramos de historias, que fueramos a Drak Yerpa.
El segundo dia, hablando de lo mismo, nos volvió a insistir Ya estabamos con la mosca detras de la oreja, que le pasaba a Jack?
El tercer dia, y al saber que no nos ibamos el cuarto dia al aeropuerto como se suele hacer, nos volvió a insistir: “cambiad el viaje al aeropuerto vayamos al monasterio!!”
Al final aceptamos, y pasó lo que tenia que pasar.
El cuarto dia, es decir hoy, hemos ido a Drak yerpa, un monasterio situado a 4500 metros, a media hora de Lhasa.
De camino hemos parado en la escuela de un pueblecito, que se pagaba con el dinero que el monasterio recibia. Que majos los niños sonrientes con sus tablas de multiplicar al fondo!! Este era el tibet que esperabamos encontrarnos!!
Al llegar al final del camino nos encontramos con 4 monasterios tallados dentro de la montaña. Unos 300 tibetanos, muchos kilos de mantequilla de yak, 2 turistas alucinando, muchos matorrales de incienso y manadas de tibetanos que habian hecho el camino hasta aqui arriba para rezar y para pasar el dia en familia. Muchas gracias Jack!!

Tras dos horas caminando viendo monasterios, saludando a los tibetanos majisimos, y sudando para coger algo de aire a esa altura, nos empezó a entrar el gusanillo, pero no teniamos comida….
… mientras, a lo lejos, un hombre nos llamaba insistentemente. “sentaos en mi carpa, con mi familia. Somos de un pueblo del este de tibet, y nos sentiriamos muy orgullosos si comeis aqui de nuestra comida”. Patas de gallo especiadas, salchichas de yak, yogurt, queso, yak deshidratado, patas de cerdo, caramelos…y risas, muchas risas!! Nos pusimos las botas y disfrutamos con ellos de 1 hora increible!!!

A la vuelta aún alucinando por esa extraña comida, llegamos al hotel. Ahi nos esperaba david, el hombre que nos gesionaba el tour. Le teniamos que pagar una parte del viaje al everest, pero queriamos poner ciertas cosas por escrito. Empezamos a tener diferencias, muchas diferencias, “o me pagais lo que digo o os tengo que coger un vuelo para mañana por la mañana”, “no te preocupes, olvidate de nosotros, nos buscaremos la vida”, “es inaceptable, no os puedo dejar aqui”, “es tu problema…”, “pues llamo a la policia”, “pues llámala (capullo)!!”,… etc etc, todo por ver quien pagaba los 30€ de las entradas de los monasterios del camino…
Al final, cada uno pagaba una parte. Malas caras, muy malas caras, y muchas ganas de llegar a Nepal. Tibet es increible. Es único. Es especial. Pero se quedará sin turistas. Todo son pegas, todo es pasar por el aro y pagar para poder estar aqui. Hay momentos, como en drak yerpa, que pagariamos lo que fuera. Hay momentos en que solo queremos que nos dejen en paz con el control permanente, con el control a todas horas, con el “aqui solo es bienvenido el turista chino, el turista de fuera tiene que pagar y callar”. Hay otros paises con experiencias nuevas como las de aqui que nos reciben con los brazos abiertos y una sonrisa.
Los tibetanos sonrien y saludan, los chinos nos ponen barreras. Ya tenemos ganas de movernos por un pais libre como Nepal.