Dia 6 – De Trinidad a Remedios
Hoy toca día de coche, así que nos levantamos temprano para desayunar y darnos la ultima vuelta por este increible pueblo. Mira que hemos pasado solo medio dia con Liuz, pero nos vemos en la obligación de ir a sus “oficinas” (la esquina de la tabacalera) a despedirnos.
De vuelta a la casa particular cogemos el coche para irnos dirección a Santa Clara! En el primer cruce nos encontramos a una par de personajes haciendo autoestop. Uno es un cubano cuarentón que lleva una camiseta de Mikey Mouse. En la mano lleva una botella medio vacia de Ron… solo son las 10 de la mañana… pero acaso no hemos sobrevivido a los peligros de Trinidad? Así que le hacemos un sitio a Mikey y a su amigo y nos vamos hacia tope de Collantes. Según nos dijeron es que tenian un cumpleaños, que claro, que no acostumbraban a beber, pero por un cumpleaños lo que sea. Que porqué habían empezado ya a vaciar la botella? Para aguantar la dura espera… Con todo el cariño del mundo le rechazamos un chupitazo de Ron y le preguntamos por su trabajo. Como es posible que un casi-sobrio cuarentón vestido de rata no estuviera trabajando un miercoles por la mañana? Y van los cabrones y se ríen… debe ser que en el Caribe solo trabaja el que hace bustos de José Martí.
Una vez dejamos a la extraña pareja, seguimos el camino en busca del Che. Para mi, las mejores vistas de cuba, ya que atravesamos una sierra preciosa por una carretera solitaria. Para Gemma es como ir por un carril hacia el infierno: Cada 10 metros hay un agujero de medio metro y la mayoria del camino sin asfaltar. Menos mal que el coche a 10km/h no se cala…
Tras 4 horas de uy uy uy, ayayay, ahora-si-te-has-cargado-la-direccion y de charlar animadamente con varias mujeres que aparecieron en la nada pidiendo un coche, llegamos a Santa Clara. Ciudad bastante sosa, lo único destacable el monumento al Che (entrada gratis) y el Restaurante La Concha, donde nos encantó el plato “ropa-vieja”. Es una ciudad para ver en media mañana. El Mausoleo del Ché está muy bien, pero se encuentra en medio de la nada, y tiene pinta que solo se llena para el aniversario de la conquista de la ciudad. Del resto no vimos demasiado, pero parecia una ciudad grande hecha con esa arquitectura ruso-comunista que tanto gusta a los rusos… comunistas.
Dado que al dia siguiente queriamos visitar un cayo, seguimos nuestro camino. Así que cogemos la circunvalación de Santa Clara para dirigirnos hacia Remedios. Un pueblito agradable y muy tranquilo, aunque con poca cosa que hacer.

Llegamos a la casa particular que nos había reservado la señora de Trinidad, pero como viene siendo costumbre está llena, así que nos manda a otra casa particular, la de su prima (si, claro). Casa de dos plantas bastante decente, y por una vez no dormimos en la misma casa de los dueños, que viven en otro apartamento en nuestra misma manzana.
Por la noche, a destacar el espectáculo de un humorista en el Bar Las Leyendas. Parecía que todo el pueblo estuviera ahí escuchando el tío, que se dedicó a contar 4 chistes con una gracia inusual.

Aqui estoy fumandome un señor puro (de esos de medio centimo, regalo de mi “amigo”) con el hombre más borracho simpatico de Remedios.
Dia 5 – El día de Mariposa y Rickimbili
No puedes irte de Trinidad si hacer una excursión a Caballo por el Valle de los ingenios, con parada obligatoria en las cascadas y en la plantación de caña de azucar. ASí que nos hemos preparado para
Amanecer en trinidad
Quien es liu?
Ida a caballo
Baño en la cascada
Vuelta a caballo
Comida en Gasolinera
Visita a playa Ancón
Vuelta a casa
Paseo por Trinidad
Dia 4 – Playa larga – Trinidad
Pel matí, recollim trastets i sortim cap a Trinidad. Abans d’agafar la Ocho Vías, fem una parada per banyar-nos i despedir-nos com cal de Playa larga.
No ens entretenim molt, perquè ens fa por no calcular bé distàncies (i estat de les carreteres) i arribar a Trinidad de nit. Ens han dit tantes coses “dolentes” de la ciutat, que anem amb un pèl de por…
Durant tot el camí, anem agafant gent que fa “botella” per no perdre’ns en els mútiples encreuaments no indicats que ens anem trobant. Finalment, i sense massa complicacions, arribem a Trinidad a les 15:00.
“La Mari” de Playa Larga ens havia fet una reserva a l’hostal “La Rioja”, però quan arribem està ple. La senyora de l’hostal ens porta a casa de “Matilde”, i allà ens quedarem dos dies. La casa és bonica i la nostra habitació dóna a un patí on esmorzem i sopem. La habitació està neta, però el menjar no ens entusiasma gaire.
A la tarda fem un volt per Trinidad i ens encanta! No s’assembla a res del que ens havien dit/ haviem llegit. A tot arreu posa que tothom se’t llença a sobre, i que són molt pesats, i que has de vigilar… no ens vam trobar amb res d’això. Com a molt un: “Tienen sitio para cenar?” i nosaltres “Sí, gracias, estamos en una casa particular i comemos allí”. I ja està.
En un carreró del centre coneixem a Liuz, i quedem per l’endemà per fer una ruta a cavall pel Valle de los Ingenioa amb final a una cascada. Tothom ens havia recomanat que ho féssim ![]()
Abans de sopar, pugem a veure la posta de sol des de l’hermita de Trinidad. És una de les millors postes de sol de Cuba! I del món sencer! No sabem per què, però a Cuba tenim l’estranya sensació que el cel està més aprop del terra…
Abans de sopar passem per la “Canchánchara”, un local del poble per tastar aquesta beguda típica feta a base de ron i mel. Escoltem allà, per primer cop a Cuba, “Hasta siempre“.
A les 9.00 anem a sopar, i després fem un volt pels locals de troba i salsa (Trinidad és famós per això) però hi ha masses guiris, i estem destrossats… A les 23:00 estem dormint plans ![]()
- Casa Particular “Hostal Elisa”. Casa de Ana Matilde González Fdez. Cerca de la casa Santa Ana. 25 CUC . TLF casa 992765. Calle Lino Pérez n. 594













































































